2º Viaje a Italia (y V): Parco di Monza (bis)

18 06 2010

Esta entrada se debería haber escrito el 30 de enero de 2010

Como ya comentamos, la noche anterior volviendo de Bergamo empezó a nevar. Finalmente la cosa cuajó y a la mañana siguiente amaneció todo nevado, aunque no mucho.

Decidimos ir al Parque de Monza de nuevo, pero esta vez en bici y con los niños. Toda una excursión familiar!

Haciendo equilibrios con la cámara y la bici

Monza es la ciudad perfecta para ir en bici, llana, con carriles bici y con un gran parque por el que disfrutar un domingo de sol o quemar calorías el día a día.

Estampa postnevada

Entramos al parque por Viale Cavriga, la carretera que lo divide y que está cerrada al tráfico los días festivos. Y empezamos a bicicletear por Viale Mirabello hacía abajo.

Viale Mirabello

Donde vimos la casa de los Carabinieri  (tienen una dentro del parque) y la Voliera degli Umani, una especie de nido-jaula hecho de madera.

Carabinieri House

Voliera degli umani

Después vino el prado nevado, y ¿que es lo que pasa cuando juntas la nieve y los niños? Guerra!!!

Prado nevado, escenario de la batalla

Segundo escenario de la batalla

¿Adivináis quien pilló más? Después de los bolazos nos fuimos a comer una piadina donde la última vez y emprendimos la vuelta a casa.

Esa misma tarde decidimos atrasar la vuelta un día más y volver el lunes en vez de el domingo. El domingo además estaba prohibido circular en vehículos propios por cuestiones de medio ambiente. Se ve que en Milán la polución es brutal. Hasta recomiendan que en verano los niños y los ancianos no salgan de casa.

Déjavu

El día siguiente fue de completo relax, y el lunes volvimos a casa no sin incidencias: se estropeó el metro y tuvimos que ir hasta la estación de Milano Centrale desde Monza y allí coger un bus hasta el aeropuerto de Linate, a Silvia no la dejaron embarcar, le hicieron cambiar el billete y entonces embarcó (sin explicaciones), y para colmo nos perdieron 2 maletas (bueno, según ellos retrasaron) y por culpa de esto perdimos el bus del aeropuerto de BCN a TGN. Be water my friend!

Finalmente hemos recuperado una maleta y la otra anda por París, se ha debido enamorar de un trolley… FIN





2º Viaje a Italia (II): Parco di Monza

18 06 2010

Esta entrada se debería haber escrito el 27 de enero de 2010

Amaneció el día sin rastro de nieve, shit! Aunque el cielo estaba cubierto de neblina se podía ver un atisbo de luz solar. Después de desperezarnos, desayunar y entretenernos con mil historias decidimos salir al Parque de Monza, un lugar inmenso que alberga hasta el circuito de Monza (tanto el antiguo como el nuevo) y multitud de prados con esculturas y caminos por los que perderte. Fuimos andando ya que lo teníamos al lado de casa.

Estanque con reflejos

Algunos datos del parque: 688 hectáreas y un perímetro de cerca de 14 km (tercer parque vallado más grande de Europa).

Prados

El parque desierto a esas horas

Aunque no es la mejor época para ver el esplendor de la flora y fauna que en él habita, la cantidad de bosques hacen que aunque sea invierno conserve la belleza que tiene en otras estaciones del año. Además las neblinas matutinas mezclados con los rayos de sol que intentan penetrar la niebla le dan un aire místico y a la vez tétrico.

Restos de nieve quedaban aún

Se notaba el invierno

No os lo había dicho pero al parque fuimos con Izaskun y su bulldog inglés, Chanita, que aunque nos lo vendió como un perro tranquilo y perezoso, fue todo lo contrario cuando vio un palo y el prado. Of course que no desaproveché la ocasión para hacerle un book.

Chanita fumando un palo

Chanita ya con la lengua fuera y en su pose preferida, espatarrada

Después de juguetear con la perrilla nos fuimos a comer en el mismo parque, en una terrazita. Si señor con frío y nosotros en una terraza, esto en Tarragona no pasa. Tocó comerse una piadina, imaginaos dos crepes a modo de bocadillo, en medio tomate en rodajas, queso y jamón. Esto lo pones en un estilo de sandwichera para que se caliente y se tueste un poco la masa, y te llegas a comer 5 de golpe. No pudo faltar el café italiano.

Al fondo la Villa Real

Silvia e Izaskun, como siempre esperándome

Después de comer nos volvimos para casa y de camino nos encontramos un estanque con patos, ocas, cisnes y carpas, y por supuesto les encanta posar para nosotros, aunque había alguna que se salió del recinto vallado y me perseguía.

Estanque lleno de bichos no voladores

El bicho volador que me perseguía

El parque estaba lleno de riachuelos

Y para que veáis que no me olvido de mis chicos y que pienso en ellos, aquí os dejo unos regalos (sólo para ellos).

No necesita presentación

Algunos seguro que mentalmente piensan en clase e índice de rendimiento

En 50 metros me encontré 2 como estos, pero no os creáis que no vi otras exquisiteces motoriles, aquí los coches huevo también son racing.

¿Imitando al Mini Clubman?

Y para las chicas, no os creáis que me olvido de vosotras, os presento al perro león.

Akuna matata. Imagínate levantarte por la mañana y que te reciba en tu cama :S

Hasta aquí el reportero dicharachero con las crónicas milanesas. Como decía el amigo Will cuando era príncipe, “y no cambies de canash, mañana mash”.

Más Info | Parco di Monza