Viaje a Londres (IV): Buckingham Palace y alrededores

15 01 2009

En el segundo día de congreso acabé pronto de trabajar y me dispuse ya a hacer turismo de verdad por Londres. Volví al hotel a dejar los bártulos y cogí la línea District del metro hasta la parada de Victoria. De allí ande un poquito hasta llegar a Buckingham Palace.

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El palacio de Buckingham se construyó en 1703. Originalmente fue un hotel del duque de Buckingham hasta que la reina Victoria llegó al trono y se convirtió en la residencia de la monarquía británica.

dsc07919Puertas de acceso

dsc07918Detalle de las puertas

Justo delante del palacio se encuentra el Queen Victoria Memorial, un monumento en recuerdo de la reina Victoria. La forman diferentes esculturas como los ángeles de la Verdad y de la Justicia y la Caridad, orientadas hacia el palacio. En la zona delantera se encuentra la escultura de Victoria.

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Dicen que los cambios de guardia son actos bastante pomposos. Cuando llegué ya habían tenido lugar, con lo que tuve que conformarme con ver a un guardia “peludo” de lejos.

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En los alrededores del palacio se encuentr Green Park y St. Jame’s Park, unos parques muy extensos donde se puede ver gente paseando o haciendo ejercicio (pese al frío) y ardillas.

dsc07922Puertas de acceso a Green Park

dsc07929St. James Park

De camino hacia la zona de Westminster se encuentran Wellington Barracks y Guards Museum. Lo primero creo que es el cuartel general del ejército y lo segundo es obvio.

dsc07928Wellington Barracks

Más info | Buckingham Palace + Green Park + St. James Park + Queen Victoria Memorial





Viaje a Praga (II)

10 07 2007
Día 2
Tocó diana a las 6 de la mañana, desayuno en el hotel, bizcochitos y un poco de fruta (había lentejas, judías y embutido, tela!). A las 8:30 empezaba la jornada laboral hasta las 12, que es cuando se come. Tenía que ir al Instituto Químico-Tecnológico de Praga (Vysoká škola chemicko-technologická) en la zona de Dejvická.
Un cambrilense en el VSCT de Praga
Para ello cogí el transporte más utilizado en Praga, el tranvía. Subí sin pagar porque se ve que no se puede comprar billete ya subido, lo tienes que hacer en puntos específicos (pero se lo dije al conductor y nos dijo que no pasaba nada, que conste). La verdad que el transporte público en Praga es de lo mejorcito, tanto el tranvía, los buses o el metro, son muy puntuales y cómodos y la gente muy amable. Eso sí hay que tener cuidado con las carteras, como en todos lados. El billete sencillo eran 20Kc (0.77€) y tenías para 90min con transbordos entre líneas de metro, bus y tranvía. Un bono de 24h eran 80Kc (3€).
Tranvía de Praga, con puntualidad militar
A las 12 paré a comer, comí una sopa y pollo con arroz (menú cerrado) en lo que sería una escuela de hosteleria. A las 15 de vuelta al tajo hasta las 16:30, que ya me liberaron. Retorné al hotel y me acerqué al aeropuerto a ver si ya había llegado mi maleta, por desgracia no llegó en el mismo vuelo del día siguiente y me dijeron que sintiéndolo mucho vendría en el del martes día 3. Así que me fui cabizbajo otra vez sin equipaje, pero esta vez fui a la zona del Castillo de Praga en Hradcanské námesti. Desde aquí se ve una fantástica vista de la ciudad de Praga.
Castillo de Praga en Hradcanské námesti

Vista de Praga

El palacio lo forman una serie de patios cerrados. En el primer patio tiene el relevo la guardia a cada hora a la sombra de unas esculturas de titanes que se enfrentan. Los uniformes de los soldados fueron creados por el encargado de la realización de los vestidos de los actores de la película Amadeus.
Entrada custodiada por guardianes y titanes
Para entrar al 2º patio se hace por la Puerta de Matías que data de 1614. En frente se halla la capilla de la Santa Cruz, que actualmente es un centro de información. Al otro lado del patio, la galería de pintura del Castillo de Praga.
Puerta de Matías, entrada al 2º patio

A la derecha la capilla de la Santa Cruz,
al fondo despunta la Catedral de San Vito

El tercer patio está dominado por la Catedral de San Vito, que es tan inmensa que es imposible sacarle una foto donde se vea entera. A su derecha, la fachada del Palacio Real que data del siglo XVIII.
Fachada de la Catedral de San Vito

Entrada a San Vito

Fachada del Palacio Real

Lateral de San Vito

Parte trasera de San Vito, da una idea de su majestuosidad

Una vez visitado el Palacio Real bajé otra vez a Malá Strana y estuve tomando una cerveza en un bar. Los checos presumen de ser los mayores consumidores de cerveza per cápita del mundo, 153.6 litros/año. En el bar podías comer unas galletitas saladas gigantes. De camino al bar vi unas esculturas de arte moderno, lo que me gusta de Praga es que combina el arte clásico con el moderno.
Galletas saladas
Arte moderno, hombres meando con la tita y cintura rotatorias
Por la noche tocó cena protocolaria en la zona de las embajadas, Bubenec. Y de regreso al hotel cogí el metro, que impresiona por lo profundo que baja, debe pasar por debajo del río.
Plano de transportes

Descendiendo a las catacumbas

Estación de metro de Hradcanská
(continuará…)