Visita a Toulouse

7 01 2007
Bueno, por fin otro primirreportaje, que ya son unos cuantos los que se me han quejado que ya no cuelgo fotos de mis excursiones o viajes (es que no hago!).
A lo que iba, esta vez he estado en Toulouse de viaje de negocios. Han sido tres días, del 4 al 6 de enero. Fui en coche, unas 5h y unos cuantos euros de peajes!
Toulouse es una ciudad situada a 100km de los Pirineos. Es la cuarta en población después de París, Marsella y Lyon, ya que cuenta con cerca de 430.000 habitantes en lo que es el núcleo y poco más de un millón en el área metropolitana. La ciudad está atravesada por el río Garona, que nace en los Pirineos, en el Valle de Arán.
La industria que predomina en Toulouse es la aerospacial, de hecho en está ciudad está una de las dos fábricas de Airbus. En el sur de la ciudad se ubican las industrias químicas. La ciudad también posee una fuerte industria informática que aprovecha la gran cantidad de estudiantes que vienen a sus tres universidades, unos 120.000, es la segunda mayor de Francia en este aspecto, después de París. De ahí que se le pueda llamar el campus de Francia. 

Plano de situación del hotel y del centro

En Toulouse me hospedé en un hotel de la periferia, en la zona de Basso Cambo. En esta zona está una universidad y lo que es como un centro tecnológico. Para ir al centro se tiene que coger el metro, la forma más rápida y barata de moverte por la ciudad, 1.20€ el viaje. Toulouse solo dispone de una línea de metro. Actualmente se está construyendo otra linea que entrará en funcionamiento en junio de 2007.

Plano de transportes de la zona

Primer día

El primer día al llegar, llegué sobre las 6 de la tarde, cogí el metro en la última parada (Basso Cambo) y bajé en la parada Capitole, que es donde está el centro de la ciudad. Justo en frente de esta parada de metro está la Place du Général Charles de Gaulle, donde está la oficina de turismo.

Oficina de turismo 

Fuente ubicada en la plaza

Estatua que había en la plaza

De esta plaza seguí caminando hasta dar con la Place du Capitole, donde está el Capitole. Hoy en día el Capitole es sede del ayuntamiento y del Teatro Nacional del Capitole. 

Place du Capitole 

Capitole

Una vez en la plaza del Capitole se puede observar la gran cantidad de bares que posee la ciudad, con el ambiente que ello conlleva. Dejé la plaza del Capitole para seguir por la Rue du Taur donde está situada la iglesia de Notre-Dame du Taur. La iglesia actual se construyó a partir del siglo XVI, en el mismo lugar donde se dió sepultura a Saint Saturnin, más tarde por alteración lingüística se llamó Saint Sernin y los restos de este fueron trasladados a la basílica que tiene su nombre. 

Iglesia de Notre-Dame du Taur 

Siguiendo por la misma calle llegué a la basílica de Saint Sernin. Este edificio románico está considerado el más amplio de Occidente y sorprende por la amplitud y belleza de la nave. En esta obra de arte se pueden descubrir los ladrillos de los capiteles del siglo XI y los tímpanos del siglo XI y XII. Inicialmente fue una iglesia que comenzó a construirse en 1080 y culminó en 1096. Fue una iglesia sencilla hasta 1778, fecha en la que se consagró como basílica. Más tarde, en la época gótica y del Renacimiento fue parcialmente modificada para que ya en el siglo XIX fuera restaurada. 

Vista de la parte delantera de la basílica 

Vista lateral de la basílica

Después de dar un rodeo por toda la basílica y contemplar su belleza decidí ir a ver el río Garona, preguntando a los lugareños. Se ve que el Garona se divide en dos a su paso por Toulouse, el río en sí y una especie de canal. Pues cuando preguntabas por él unos te enviaban al canal, cuando preguntabas a otros estos te enviaban al río. Así que imaginaos dando vueltas como un tonto. Al final vi el Garona y acto seguido volví para la zona del Capitole. Al lado está la Place du Président Thomas Wilson, donde está el jardín Goudouli. Aquí había una fuente dedicada al poeta Pierre Goudouli. 

Fuente dedicada al poeta en el jardín Goudouli 

Ya en está plaza decidí recuperar fuerzas degustando las comidas regionales de la patria vecina. Entré en la Brasserie du Capoul. Una braseria donde la especialidad son carnes y pescados. Cené un plato típico de la zona, cassoulet, amenizado con un vino suave también de la zona, el Gaillac. El cassoulet es un plato que se hace con alubias guisadas con confit de oca, codillo de cerdo y salchicha de Toulouse, todo ello servido en una cazuela de barro. Para entendernos es una especie de fabada. De aquí ya al hotel a dormir y descansar. 

Segundo día

Este día tocó currar, por la mañana a hacer lo que vine a hacer. A la hora de comer me llevaron al comedor de una empresa de ingeniería. Allí degusté otro plato típico de la zona, el canard confitté o pato confitado para los amigos. Después de comer otra vez a currar hasta las 4. Después al hotel a descansar. Aproveché entonces para dar una vuelta por la zona donde estaba el hotel, había un centro comercial y aproveché para comprar algunas cosas y ver los precios y las gentes que se mueven por allí.
Sobre las 6 volví a coger el metro para ir al centro y volver a visitar la zona, esta vez me metí por la zona de las tiendas, la Rue de Saint-Rome, una especie de calle Monterols de Reus pero a lo bestia. El máximo placer para las mujeres y el máximo suplicio para sus novios acompañantes. Seguí andando por aquí pasando por la Place Esquirol y andando hasta encontrar la Place de la Trinité. Cerca de allí me tomé algo.

Fuente de la Place de la Trinité 

Luego volví a la zona del Capitole y fui andando otra vez a ver el Garona. Llegué a la Place de la Daurade desde donde se puede contemplar el río y los diferentes puentes que lo cruzan, el Pont Saint-Pierre, el Pont Neuf y el Pont Saint-Michel. 

El Pont Neuf, una foto preciosa 

También pude ver la Dome de la Grave, originalmente una clínica para las víctimas de la plaga del siglo XV. Desde 1647 es un hospital general. 

En el centro la cúpula de cobre de l’Hôpital de la Grave
y a la derecha el Pont de Saint-Pierre 

También pude ver l’Hôpital Hôtel-Dieu de Saint-Jacques, edificio que forma parte del Camino de Compostela. 

Hôpital Hôtel-Dieu de Saint-Jacques 

Ya de vuelta al centro de Toulouse pude ver lo que tienen por costumbre los restaurantes de la ciudad, exponer en la calle el marisco que dispone el restaurante, a la vista de todos. 

Expositor de marisco
Ya a las 8 y media fui para el restaurante donde nos habían citado para la cena de despedida. Este se llamaba Les Caves de la Maréchale, era un restaurante donde el salón estaba ubicado en lo que eran unas cavas. Lo que comí aquí fue una ensalada de pato y un entrecot. Aquí probé una copita de champany de Armagnac, típico de la zona de la Bretaña francesa. 

Salón del restaurante 

Y aquí acabó la jornada, me fui para el hotel a dormir porque la mañana siguiente había que volver a casa. 

Conclusiones

En definitiva, Toulouse es una ciudad bonita con multitud de monumentos y jardines para ver. El centro, sobretodo, parece que sea de unos siglos para atrás, con las calles adoquinadas y las casas antiguas con sus callejones. También hay que destacar la cantidad de bares y restaurantes que hay, aunque predominen las braserías. Creo que volveré durante unos días y visitaré también Carcassone que está muy cerca y también es una bonita ciudad medieval.
Debido a los horarios solo pude salir por la noche, de ahí a que las fotos sean un poco oscuras, me gustaría haber tenido más tiempo para visitar la ciudad y más con luz. Lo único que no me gustó es la estrechez de algunas calles, lo que imposibilita sacar buenas fotos, pero bueno a falta de pan buenas son tortas.

Arre voire, como dijo Voltaire
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