Viaje a Praga (y IV)

16 07 2007

Día 4, el último

Este día ya no tocó madrugar tanto, y por fin me podría poner algo de ropa que había traido.
Después de desayunar salí a dar un volteo por Malá Strana y Josefov para que mis acompañantes compraran recuerdos.
A las 11:30 ya de vuelta al hotel porque tenía que ir al aeropuerto enseguida, el vuelo salía a las 13:45. El mismo ritual: check-in y embarque, entre medio un bocadillo para matar el gusanillo.
Torre de control del aeropuerto de Ruzyne
El aeropuerto estaba muy nuevo, la nueva terminal acabó de contruirse en diciembre de 2005 y tuvo un coste de 300M€ y fue obra del arquitecto Alois Nikodém. El interior del aeropuerto resulta simple, elegante, sobrio y lineal, con amplios espacios bien iluminados que crean un ambiente acogedor.
Terminal 2 del aeropuerto
A la hora de embarcar estaba diluviando, nos dijeron que caía granizo, jeje, el despegue sería divertido pues.
Ya en el asiento, observando las lluvias
De nuevo cogí ventanilla pero se ve que toda Europa estaba cubierta de un manto de nubes así que pude ver poca cosa, solo cuando llegué a la costa, la cosa se despejó. De mientras, entre cabezadita y cabezadita, me dediqué a hacer fotos al inmenso cielo azul con sus diferentes contrastes de color.
Cogiendo altura

Mar de nubes

Los azules del inmenso cielo

Sobrevolando la costa francesa

Llegué a Barcelona a la hora prevista, las 16:15. Desembarque y espera de maleta, y si, cuando vi aparecer a mi Samsonite azul por la cinta, entonces si, esbocé una sonrisa y pude decir vuelta a casa. La única noticia triste es que volviendo en coche a casa me enteré de lo del incendio de Mont Roig del Camp, al ladito de casa.
See you!! o Na shledanou!!

Os dejo con una encuesta (experimentando):
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Viaje a Praga (III)

14 07 2007

Día 3

El despertador sonó otra vez a las 6 de la mañana (a las 4:30h ya salía el sol, o sea que el párpado ya estaba medio despegado del ojo y no me costó mucho levantarme). El mismo ritual de desayuno y transporte público hacia el VSCT otra vez. La jornada empezaba a las 8:30h. Esta vez me liberaron a las 11:30h, a partir de ese momento ya era libre, podía hacer turismo por Praga a mis anchas, sin preocupaciones, bueno sí, mi MALETA. Me iba el día siguiente y aún no la tenía, decidí no rayarme más (o al menos intentarlo) y no llamar al aeropuerto para ver si había llegado, ya llamarían ellos.
Vista del VSCT

Parque en Dejvická

Salí del VSCT y me fui para el hotel a cambiarme, el plan de hoy era visitar el barrio judío de la ciudad, Josefov. Una especie de barrio de Salamanca de Madrid.

Calles de Josefov

Los judíos empezaron a instalarse en la Ciudad Vieja en el siglo XII. En 1254 el barrio fue amurallado para formar un gueto. Este era un centro de enseñanza con su propia escuela y su prensa en hebreo. Aunque los judíos en Praga vivían discriminados y perseguidos, la clase acomodada concedió privilegios al gueto poniendo sus riquezas a disposicón del tesoro imperial. En 1784 se redujeron las restricciones y el barrio fue integrado en la ciudad.

Estos edificios me suenan

Paré en un restaurante a comer y probé unas salchichas en vinagre de aperitivo y luego pollo al estilo de la abuela Ledsche, todo amenizado con su cerveza local.

Pisos en Josefov

Una vez echado combustible tocaba mover las bielas. Estuve paseando por el barrio judío donde vi distintas sinagogas, entre ellas la sinagoga española (con motivos de estilo morisco). En esa misma zona estaba la iglesia Klášter benediktinek, el monumento a Franz Kafka y otra escultura de arte moderno, un zapato blanco de tacón gigante que en su suela interior tenía reproducida la Venus de Botticelli. En este punto mi estancia en Praga dio un giro de 180º, me llamaron del aeropuerto diciéndome que habían encontrado mi maleta! Les dije que me la trajeran al hotel (bajo pago de 300Kc, 12€) y quedamos en que la traerían al anochecer.

Sinagoga española
Iglesia Klášter benediktinekAlguna vez habéis visto la Venus dentro de un zapato? Yo sí

Una vez pateado Josefov volví a Malá Strana bordeando el río. En Malá Strana compré algún recuerdo y visité la Iglesia de San Nicolás, con su cúpula verde, en Malonstranské námesti. Aquí mi conciencia se preguntaba si los del hotel pagarían el importe que costaba que me trajeran la maleta del aeropuerto. Decidí llamar y le expliqué la situación a la recepcionista, que por cierto, acabó harta de mi pero dijo que ningún problema, que lo pagarían.

Jardines del borde del río

Mánesuv most

Estatua de Carlos IV

Iglesia de San Nicolás

Acto seguido me fui hacia Staré Mesto, al Nuevo Ayuntamiento (Obecni Dum). Había sacado una entrada para ver un concierto de Gershwin. De camino pasé por al lado de la Puerta de la Pólvora (Prasná Brána). Esta era una torre gótica donde se guardaba la pólvora. Antiguamente sus funciones eran meramente cerimoniales, las procesiones partían desde aquí hacia la catedral de San Vito.

Puerta de la Pólvora

Nuevo Ayuntamiento

Cartel del concierto de Gershwin

 

En frente del Nuevo Ayuntamiento estaba el Banco Nacional Checo (Ceska Narodni Banka), donde estan todos los lingotes de oro.

Ceska Narodni BankaCuando salí del concierto estaba lloviendo y no llevaba paraguas (eso me pasa por no hacer caso a mi madre, que siempre me dice que me lleve uno, total tampoco tenía la maleta…). Así que me tocó comprar uno.

Para cenar nos juntamos todos los de Tarragona, unos 12. Yo como ya estaba un pelín hinchado de las copiosas comidas checas me comí un plato de pasta amenizado con un vino (que lujo esto de no tener que conducir!).

Al salir del restaurante, sobre las 12 de la noche, me llama la chica de la Oficina de Reclamación de Equipaje del aeropuerto y me dice que está el repartidor con mi maleta en el hotel y que los del hotel no quieren pagar, y yo… comorrrr? Le dije si podía esperar que me encontraba en el centro de Prga e iba ya mismo, y me dijo que no que el repartidor tenía prisa. En este momento empecé a decir palabrotas en inglés (esto no lo enseñan en la escuela oficial de idiomas). Llamé al hotel, que resulta que habían cambiado de turno, y les expliqué de nuevo la situación y que pagaran por favor el importe que yo se lo abonaba (veía que mi tan ansiada maleta se esvanecía ante mis manos). Volví a llamar a la chica del aeropuerto pidiéndole por favor que llamara al repartidor para que volviera a traer la maleta al hotel. Finalmente el taxi me dejó en el hotel y por fin si, una noche antes de irme, deshice la maleta y dormí con mi pijama…

La anécdota
Al llegar al hotel, a las 00:30h, me encontré a unos compañeros portugueses que venían del mismo sitio que nosotros, habían estado cenando por el centro de Praga. Resulta que el taxista les había estafado, habían partido desde el mismo punto que nosotros y habían tardado 40min y les querían soplar 1200Kc, unos 47€ (nosotros tardamos 10min y nos soplaron 500Kc, 20€). Resulta que el taxista les llevo por las afueras dando múltiples rodeos y haciéndose el longui. Por lo que nos comentaron solo habían visto campos y oscuridad y pasaron bastante miedo. El taxista no se iría hasta que pagaran el importe total, cosa que no hicieron, le dieron lo que creían que tenía que valer, unos 500Kc. La verdad que el chico tenía pinta de espabilado, se llamó a la policía para que viniera, pero los recepcionistas ya avisaron que no harían nada. Vino la policía y efectivamente no hizo nada, a parte no sabían inglés. Estos se fueron sin hacer nada ni mediar palabra y al poco apareció el que debería ser el patrón del taxista y lo primero que dijo: “tú no quieres pagar porque vas borracha y no tienes dinero!” buenooooooo… imaginaos a un tío estilo Torrente muy mosqueado, diciendo que la culpa era de los viajeros porque no sabían donde iban. Uno de los portugueses le dijo de montarnos en el taxi todos y que el taxista hiciera el mismo recorrido a ver si a él le parecía normal, obviamente este no accedió, nos dijo que el taxímetro estaba corriendo a lo que contestamos que era su problema. Se mosqueó y gritando nos dijo que no éramos bienvenidos en Praga, cogió y se largó con el taxista.

Guiris 1 – Praguianos 0, la furia latina!

 

Monumento a Franz Kafka





Viaje a Praga (II)

10 07 2007
Día 2
Tocó diana a las 6 de la mañana, desayuno en el hotel, bizcochitos y un poco de fruta (había lentejas, judías y embutido, tela!). A las 8:30 empezaba la jornada laboral hasta las 12, que es cuando se come. Tenía que ir al Instituto Químico-Tecnológico de Praga (Vysoká škola chemicko-technologická) en la zona de Dejvická.
Un cambrilense en el VSCT de Praga
Para ello cogí el transporte más utilizado en Praga, el tranvía. Subí sin pagar porque se ve que no se puede comprar billete ya subido, lo tienes que hacer en puntos específicos (pero se lo dije al conductor y nos dijo que no pasaba nada, que conste). La verdad que el transporte público en Praga es de lo mejorcito, tanto el tranvía, los buses o el metro, son muy puntuales y cómodos y la gente muy amable. Eso sí hay que tener cuidado con las carteras, como en todos lados. El billete sencillo eran 20Kc (0.77€) y tenías para 90min con transbordos entre líneas de metro, bus y tranvía. Un bono de 24h eran 80Kc (3€).
Tranvía de Praga, con puntualidad militar
A las 12 paré a comer, comí una sopa y pollo con arroz (menú cerrado) en lo que sería una escuela de hosteleria. A las 15 de vuelta al tajo hasta las 16:30, que ya me liberaron. Retorné al hotel y me acerqué al aeropuerto a ver si ya había llegado mi maleta, por desgracia no llegó en el mismo vuelo del día siguiente y me dijeron que sintiéndolo mucho vendría en el del martes día 3. Así que me fui cabizbajo otra vez sin equipaje, pero esta vez fui a la zona del Castillo de Praga en Hradcanské námesti. Desde aquí se ve una fantástica vista de la ciudad de Praga.
Castillo de Praga en Hradcanské námesti

Vista de Praga

El palacio lo forman una serie de patios cerrados. En el primer patio tiene el relevo la guardia a cada hora a la sombra de unas esculturas de titanes que se enfrentan. Los uniformes de los soldados fueron creados por el encargado de la realización de los vestidos de los actores de la película Amadeus.
Entrada custodiada por guardianes y titanes
Para entrar al 2º patio se hace por la Puerta de Matías que data de 1614. En frente se halla la capilla de la Santa Cruz, que actualmente es un centro de información. Al otro lado del patio, la galería de pintura del Castillo de Praga.
Puerta de Matías, entrada al 2º patio

A la derecha la capilla de la Santa Cruz,
al fondo despunta la Catedral de San Vito

El tercer patio está dominado por la Catedral de San Vito, que es tan inmensa que es imposible sacarle una foto donde se vea entera. A su derecha, la fachada del Palacio Real que data del siglo XVIII.
Fachada de la Catedral de San Vito

Entrada a San Vito

Fachada del Palacio Real

Lateral de San Vito

Parte trasera de San Vito, da una idea de su majestuosidad

Una vez visitado el Palacio Real bajé otra vez a Malá Strana y estuve tomando una cerveza en un bar. Los checos presumen de ser los mayores consumidores de cerveza per cápita del mundo, 153.6 litros/año. En el bar podías comer unas galletitas saladas gigantes. De camino al bar vi unas esculturas de arte moderno, lo que me gusta de Praga es que combina el arte clásico con el moderno.
Galletas saladas
Arte moderno, hombres meando con la tita y cintura rotatorias
Por la noche tocó cena protocolaria en la zona de las embajadas, Bubenec. Y de regreso al hotel cogí el metro, que impresiona por lo profundo que baja, debe pasar por debajo del río.
Plano de transportes

Descendiendo a las catacumbas

Estación de metro de Hradcanská
(continuará…)




Viaje a Praga (I)

10 07 2007
Del 1 al 4 de julio estuve en Praga de viaje de negocios. Iba a ser mi bautismo en esto de los viajes en avión. Como va a ser un post largo y con numerosas fotos, lo dividiré en días.
Praga es la capital y la ciudad más grande de la República Checa, tiene cerca de 1.2 millones de habitantes y el río Vltava la parte en dos. Principalmente vive del turismo, aunque su posición en Europa central la hace ser escogida para sedes de compañías multinacionales.
Río Vltava
Día 1
El trip empezó el domingo a las 7 de la mañana rumbo hacia el aeropuerto de Barcelona, llegada, check-in y facturación de maletas. Embarque y viaje de 2 horas y poco en un Airbus 320. Pedí que por favor me dejaran ventanilla porque era novato y observé embobado la maniobra de despegue: maniobra de aproximación a la pista, las turbinas a toda potencia, suelta el freno, el aparato a toda velocidad y para arriba. Poco a poco nos adentramos en el mar ganando altura. Caí dormido y desperté justo cuando pasamos por lo que creo que eran los Alpes, precioso. Llegamos al aeropuerto Ruzyne de Praga. Primera sorpresa del día, mi maleta no llegó. Después de una hora en la oficina de reclamación de equipajes me voy al hotel sin maleta y con lo puesto (pantalones cortos, camiseta y zapatillas). La maleta vendría en el mismo vuelo del día siguiente.

Después de acomodarnos y dejar lo poco que llevaba nos fuimos a comer al barrio de Malá Strana, el barrio bohemio de Praga. Comí carne de cerdo en salsa con damplings (masa de pan hervida y masa de patata hervida), pasé del postre porque no me encontraba bien (dolor de cabeza y nauseas). La comida típica de Praga es el buey y el pollo, pero el cerdo se lleva la palma. Es típico el cerdo con bolas de masa hervida y col agria (sauerkraut). En lo referente al pescado, se come carpa hervida con mantequilla deshecha, lucio asado, filetes de trucha cocidos con salsa de pimienta verde y salmón ahumado. En postres, comen creps rellenas de helado, confitura o compota de frutas o también pastel de manzana (strudel) y bolas de ciruela hervida.

Calle de Malá Strana
Después de comer crucé el puente de Carlos IV (Karluv most) y observé las distintas figuras que hay en ambos lados del puente, hay hasta un total de 30 figuras que representan a distintos santos y patronos. Este puente fue construido para unir la Ciudad Vieja con el Castillo de Praga y las zonas adyacentes. En las cabeceras del puente se ubican unas torres, la de la cabecera de la Ciudad Vieja es de las consideradas las mejores construcciones góticas del mundo.
Puente de Carlos IV
Una de las muchas figuras

Torre de la cabecera que da a la Ciudad Vieja

Torre de la cabecera de Malá Strana

Me adentré en el barrio de la Ciudad Vieja (Staré Mesto) llegando a la plaza de la Ciudad Vieja (Staromestské nám.) donde pude ver el Ayuntamiento (que era un conjunto de edificios que lo coronaba una torre con un reloj astronómico) y la iglesia de Tyn.

Plaza de la Ciudad Vieja con la iglesia de Tyn de fondo
La iglesia de Tyn es la iglesia parroquial de la Ciudad Vieja, su construcción empezó en 1380 y acabó en 1511.

Reloj del Ayuntamiento

El mecanismo del reloj astronómico marca las horas del día, los meses, las estaciones, los signos zodiacales, el curso del sol y los santos del calendario cristiano. Cuando da la hora, la muerte representada por un esqueleto toca una campana antes de dar paso a los 12 apóstoles. Cuando canta el gallo y suena el reloj, aparecen otros personajes.

 

Acto seguido intenté buscar alguna tienda abierta para comprar ropa que ponerme para el dia siguiente, una vez conseguido me dirgí a la plaza de Wenceslao (Václavske námestí) donde estaba el Museo Nacional. Antiguamente esta plaza era un mercado de caballos y derivó a centro de actividad política. Cuando el ejército soviético ocupó Praga en agosto de 1968, la población desesperada acudía a esta plaza a manifestarse. Unos meses después un estudiante llamado Jan Palach, se inmolaba en las escaleras del Museo Nacional.

Anduve por esa zona y cené una ensalada griega (me encontraba aún peor). Finalmente retorné hacia la zona de Malá Strana y devuelta hacia el hotel, que estaba en la avenida que iba al aeropuerto.

Museo Nacional en la plaza de Wenceslao
(continuará…)




Previo de Praga

28 06 2007
Ya tengo las coronas checas que necesito para moverme por Praga. Ai, perdonad, que no había dicho nada. Este domingo me voy a la República Checa, concretamente a Praga, por motivos de trabajo. Estaré fuera del domingo al miércoles.
Hecha ya la introducción a lo que iba. Aunque la República Checa es miembro de la Unión Europea desde 2004, no funcionan con el €uro aún. Su moneda es la corona checa (una corona checa se divide en 100 haléřů y su símbolo es CZK o Kč), que desciende junto a la corona eslovaca, de la corona checoslovaca. Esta última funcionó hasta 1993, que fue cuando se disolvió Checoslovaquia.
Pues como no podía ir con euros pedí cambio con antelación porque no te lo dan al momento. Hoy me lo han dado. El ratio de conversión es 1€ = 25,985 CZK. Me han dado billetes de 100, 200, 500 y 1000 CZK.
Anverso

Reverso

· En el billete de 100 sale Karel IV, que es Carlos IV de Luxemburgo, que fue emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y Rey de Bohemia.
· En el billete de 200 sale Jan Amos Komensky, o en latín Comenius, el cual fue un teólogo, pedagogo y filólogo nacido allí.
· En el billete de 500 sale Bozena Nemcova, que fue una de las más importantes novelistas del comienzo del Realismo.
· Y en el billete de 1000 sale Frantisek Palacky, que fue un historiador y político checo.

PD.- Creo que hubiera sido mejor cambiar dinero allí (ratio 1/28) y a la vuelta aquí (ratio 1/25). Hubiera ganado algo.

Más info: Banco Nacional Checo (I y II)