Viaje a Praga (III)

14 07 2007

Día 3

El despertador sonó otra vez a las 6 de la mañana (a las 4:30h ya salía el sol, o sea que el párpado ya estaba medio despegado del ojo y no me costó mucho levantarme). El mismo ritual de desayuno y transporte público hacia el VSCT otra vez. La jornada empezaba a las 8:30h. Esta vez me liberaron a las 11:30h, a partir de ese momento ya era libre, podía hacer turismo por Praga a mis anchas, sin preocupaciones, bueno sí, mi MALETA. Me iba el día siguiente y aún no la tenía, decidí no rayarme más (o al menos intentarlo) y no llamar al aeropuerto para ver si había llegado, ya llamarían ellos.
Vista del VSCT

Parque en Dejvická

Salí del VSCT y me fui para el hotel a cambiarme, el plan de hoy era visitar el barrio judío de la ciudad, Josefov. Una especie de barrio de Salamanca de Madrid.

Calles de Josefov

Los judíos empezaron a instalarse en la Ciudad Vieja en el siglo XII. En 1254 el barrio fue amurallado para formar un gueto. Este era un centro de enseñanza con su propia escuela y su prensa en hebreo. Aunque los judíos en Praga vivían discriminados y perseguidos, la clase acomodada concedió privilegios al gueto poniendo sus riquezas a disposicón del tesoro imperial. En 1784 se redujeron las restricciones y el barrio fue integrado en la ciudad.

Estos edificios me suenan

Paré en un restaurante a comer y probé unas salchichas en vinagre de aperitivo y luego pollo al estilo de la abuela Ledsche, todo amenizado con su cerveza local.

Pisos en Josefov

Una vez echado combustible tocaba mover las bielas. Estuve paseando por el barrio judío donde vi distintas sinagogas, entre ellas la sinagoga española (con motivos de estilo morisco). En esa misma zona estaba la iglesia Klášter benediktinek, el monumento a Franz Kafka y otra escultura de arte moderno, un zapato blanco de tacón gigante que en su suela interior tenía reproducida la Venus de Botticelli. En este punto mi estancia en Praga dio un giro de 180º, me llamaron del aeropuerto diciéndome que habían encontrado mi maleta! Les dije que me la trajeran al hotel (bajo pago de 300Kc, 12€) y quedamos en que la traerían al anochecer.

Sinagoga española
Iglesia Klášter benediktinekAlguna vez habéis visto la Venus dentro de un zapato? Yo sí

Una vez pateado Josefov volví a Malá Strana bordeando el río. En Malá Strana compré algún recuerdo y visité la Iglesia de San Nicolás, con su cúpula verde, en Malonstranské námesti. Aquí mi conciencia se preguntaba si los del hotel pagarían el importe que costaba que me trajeran la maleta del aeropuerto. Decidí llamar y le expliqué la situación a la recepcionista, que por cierto, acabó harta de mi pero dijo que ningún problema, que lo pagarían.

Jardines del borde del río

Mánesuv most

Estatua de Carlos IV

Iglesia de San Nicolás

Acto seguido me fui hacia Staré Mesto, al Nuevo Ayuntamiento (Obecni Dum). Había sacado una entrada para ver un concierto de Gershwin. De camino pasé por al lado de la Puerta de la Pólvora (Prasná Brána). Esta era una torre gótica donde se guardaba la pólvora. Antiguamente sus funciones eran meramente cerimoniales, las procesiones partían desde aquí hacia la catedral de San Vito.

Puerta de la Pólvora

Nuevo Ayuntamiento

Cartel del concierto de Gershwin

 

En frente del Nuevo Ayuntamiento estaba el Banco Nacional Checo (Ceska Narodni Banka), donde estan todos los lingotes de oro.

Ceska Narodni BankaCuando salí del concierto estaba lloviendo y no llevaba paraguas (eso me pasa por no hacer caso a mi madre, que siempre me dice que me lleve uno, total tampoco tenía la maleta…). Así que me tocó comprar uno.

Para cenar nos juntamos todos los de Tarragona, unos 12. Yo como ya estaba un pelín hinchado de las copiosas comidas checas me comí un plato de pasta amenizado con un vino (que lujo esto de no tener que conducir!).

Al salir del restaurante, sobre las 12 de la noche, me llama la chica de la Oficina de Reclamación de Equipaje del aeropuerto y me dice que está el repartidor con mi maleta en el hotel y que los del hotel no quieren pagar, y yo… comorrrr? Le dije si podía esperar que me encontraba en el centro de Prga e iba ya mismo, y me dijo que no que el repartidor tenía prisa. En este momento empecé a decir palabrotas en inglés (esto no lo enseñan en la escuela oficial de idiomas). Llamé al hotel, que resulta que habían cambiado de turno, y les expliqué de nuevo la situación y que pagaran por favor el importe que yo se lo abonaba (veía que mi tan ansiada maleta se esvanecía ante mis manos). Volví a llamar a la chica del aeropuerto pidiéndole por favor que llamara al repartidor para que volviera a traer la maleta al hotel. Finalmente el taxi me dejó en el hotel y por fin si, una noche antes de irme, deshice la maleta y dormí con mi pijama…

La anécdota
Al llegar al hotel, a las 00:30h, me encontré a unos compañeros portugueses que venían del mismo sitio que nosotros, habían estado cenando por el centro de Praga. Resulta que el taxista les había estafado, habían partido desde el mismo punto que nosotros y habían tardado 40min y les querían soplar 1200Kc, unos 47€ (nosotros tardamos 10min y nos soplaron 500Kc, 20€). Resulta que el taxista les llevo por las afueras dando múltiples rodeos y haciéndose el longui. Por lo que nos comentaron solo habían visto campos y oscuridad y pasaron bastante miedo. El taxista no se iría hasta que pagaran el importe total, cosa que no hicieron, le dieron lo que creían que tenía que valer, unos 500Kc. La verdad que el chico tenía pinta de espabilado, se llamó a la policía para que viniera, pero los recepcionistas ya avisaron que no harían nada. Vino la policía y efectivamente no hizo nada, a parte no sabían inglés. Estos se fueron sin hacer nada ni mediar palabra y al poco apareció el que debería ser el patrón del taxista y lo primero que dijo: “tú no quieres pagar porque vas borracha y no tienes dinero!” buenooooooo… imaginaos a un tío estilo Torrente muy mosqueado, diciendo que la culpa era de los viajeros porque no sabían donde iban. Uno de los portugueses le dijo de montarnos en el taxi todos y que el taxista hiciera el mismo recorrido a ver si a él le parecía normal, obviamente este no accedió, nos dijo que el taxímetro estaba corriendo a lo que contestamos que era su problema. Se mosqueó y gritando nos dijo que no éramos bienvenidos en Praga, cogió y se largó con el taxista.

Guiris 1 – Praguianos 0, la furia latina!

 

Monumento a Franz Kafka

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: